
el amanecer el crepúsculo la noche
son las meditaciones del tiempo
donde el alma
esa desconocida
hunde la misteriosa ingravidez de las pasiones secretas
esas emanaciones ondulantes diseminadas en el territorio indolente de lo inexplicable
los ojos sin prisa del espíritu van tras ellas antes de que sin nada qué decir se suban al destino de un olvido ineludible
obligadas a enmudecer en esa inmensa vastedad que somos
y donde la realidad improvisada se cuela entre los intervalos de los textos rotos de la vida humana
ese carrousel que nunca acaba de contar la discontinuidad palpable de la vida
donde el yo se abisma en una espera desesperada de palabras para una profundidad inenunciable
al fin y al cabo somos palabra
una eterna rebelión
un continuo cruce de fronteras en un inquietante intercambio
un reto desde la ausencia
Julio19 de 2025