
El Azar imparable es un gesto puro que anida en medio de la tranquila inmediatez encubierta de los días
llega solapadamente con su carga ineludible a enfrentarnos con lo inesperado
acechando con su cara desnuda
interrogando sin respuesta
como una inmensa red inasible que nos compromete con la vida su vértigo su fuego
y un despertar envolvente de cosas que duermen muy adentro en cada uno
inexploradas
es el tiempo
hiato eterno
texto quebrado
que no hace más que mostrar otra existencia que llama
un deseo callado de ser otro
quizá por eso nos volvimos extraños y olvidamos nuestra propia lengua
Febrero 1 de 2026